Hola mundo!!!
Lunes, Septiembre 8th, 2008Primero que nada, he de contarles como es que hemos llegado aquí. Yo estaba placidamente alcoholizandome bajo un poste que todavía alumbraba a esas fechas, un poste con bastante clase, lámpara de luz blanca y a cierta hora le pegaba la luna de una manera bastante interesante. Cuando de repente veo saltando por la calle a una coneja, cosa bastante extraña porque era un domingo y más extraña aún porque eran las tres de la mañana. Como buen caballero me levanto de mi poste, le hago una reverencia con mi sombrero de copa y le invito una copa. Con la borrachera que para esas horas ya traía, no me había dado cuenta de lo linda que era, con esas largas orejas y las futuras ojeras, cinturita extra coqueta y lentes que le daban un aire de intelectualoide que juntados con su cabello quebrado hacía las delicias de cualquier vagabundo. Y pues que la poneja (que así se presentó) se quedó ahí conmigo un rato, platicamos, nos entretuvimos y de una manera que todavía no alcanzo a comprender, se quedó a vivir conmigo. Me escribía poemas y yo le escribía cuentos, me mostraba sus habilidades y yo le enseñaba matemáticas.
Uno de esos dias buenos en que el sol está que calienta el pasto y ves un par de autonautas haciendote preguntas tontas, uno de esos autonautas nos regaló una computadora, un tal Miguel Alemán que andaba con una onda de la modernidad y un traje de muy mal gusto. Pues ya con una computadora a plena disposición, solo fue cosa de sacar un par de cables del poste y robarnos la señal de un StarBucks que, a muy mi pesar (pues le quitaba bastante clase al lugar), había crecido frente a nuestro poste. Y así pasaban los días, peleabamos a muerte por el uso de la computadora, para cada uno utilizarla en los intereses propios, hasta que un buen día, decidimos que la vida en conjunto tenía que ser algo más que quedarnos despiertos hasta las cuatro de la mañana escribiendonos cuentos. Y así decidimos usar un saludo como bandera de batalla y henos aquí. Publicando los resultados de largas y divertidas noches, esperando entretener a quien pase frente a nuestro poste por la misera cantidad de una sonrisa o lo que sus amables dedos gusten dejar en los comentarios. Disfruten la lectura que seguramente habrá más.
